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Rezando con los refugiados en Sudán del Sur: un llamamiento a la paz
01 febrero 2014

Retornados en Kajo Keji, Sudán del Sur, participan en un proyecto pastoral del Servicio Jesuita a Refugiados, en 2012 (Sergio Cámara / JRS).
Vehementemente, pido a las partes del conflicto que escuchen a su conciencia, que no piensen únicamente en sus propios intereses, sino más bien que unos y otros se vean como hermanos y hermanas
Tombura - Yambio, 1 de febrero de 2014 - El pueblo de Sudán del Sur ha padecido con creces su parte de sufrimiento. Los historiadores modernos nos recuerdan que más de 4,5 millones de personas murieron en nuestras guerras de independencia, y que hay un número similar de personas de las que no se perdió el rastro en las últimas décadas. Nuestra nación necesita saber de su pasado para no repetir los errores que causaron la muerte, el sufrimiento y la humillación a gran escala. Yo, por lo tanto, hago un firme llamamiento a la paz en Sudán del Sur, un llamado que me sale de lo más profundo.

El reciente rebrote del conflicto me causa un gran sufrimiento y preocupación; pero mi corazón está profundamente herido, en particular, por lo que está sucediendo en y alrededor de los estados de Jonglei, Unity y Alto Nilo, en Sudán del Sur, y angustiado por los dramáticos acontecimientos que se divisan.

Además de mediante la oración, desde la Diócesis de Tombura – Yambio, les instamos a ayunar los próximos tres viernes en favor de la paz en solidaridad con aquellos que en Sudán del Sur no pueden tener acceso a la asistencia humanitaria. La situación humanitaria en muchas partes del país ha empeorado. Vamos a usar este tiempo para movilizar cualquier recurso que podamos en favor de los necesitados.

Como personas de buena voluntad, estamos obligados a trabajar duro y unidos en favor de la paz. Hago un llamado enérgico y urgente a toda la Iglesia católica y a los cristianos de otras confesiones, así como a los seguidores de todas las religiones y a aquellos hermanos y hermanas que no creen: la paz es un bien que supera todas las barreras, ¡ya que pertenece para toda la humanidad!

Vehementemente, pido a las partes del conflicto que escuchen a su conciencia, que no piensen únicamente en sus propios intereses, sino más bien que unos y otros se vean como hermanos y hermanas y que tengan la valentía de seguir el camino del encuentro, del diálogo  y del perdón, y así superar la ceguera del conflicto. No será una cultura de la confrontación ni una cultura del conflicto la que construirá la armonía dentro y entre los pueblos. Una cultura de encuentro y de diálogo es el único camino a la paz.

Pidamos a María, Madre de Dios, que nos ayude a responder a la violencia, al conflicto y a la guerra, con el poder del diálogo, de la reconciliación y del amor. Ella es nuestra madre. ¡Que ayude a todos sus hijos a encontrar la paz!

María, Reina de la Paz, ruega por nosotros!

Tu reflexión
Dios Todopoderoso, que nos diste esta buena tierra de Sudán del Sur como patrimonio; humildemente suplicamos para que siempre podamos demostrar que somos un pueblo consciente de Tu favor y gozoso de hacer Tu voluntad. Bendice nuestra tierra con un honorable ministerio, una buena educación y unas buenas costumbres.

Líbranos de la violencia, de la discordia y la confusión, de la soberbia y la arrogancia, y de todo mal camino. Defiende nuestras libertades, y fórmanos como un solo pueblo unido de Sudán del Sur, como nación.

Oremos con San Francisco de Asís por la verdadera paz en Sudán del Sur:

"Señor, 

hazme un instrumento de tu paz:

allí donde haya odio, que yo ponga el amor,

allí donde haya ofensa, que yo ponga el perdón;

allí donde haya discordia, que yo ponga la unión;

allí donde haya error, que yo ponga la verdad;

allí donde haya duda, que yo ponga la fe;

allí donde haya desesperación, que yo ponga la esperanza;

allí donde haya tinieblas, que yo ponga la luz;

allí donde haya tristeza, que yo ponga alegría.

Señor,haz que yo busque: consolar y no ser consolado, comprender y no ser comprendido,amar y no ser amado.

Porque:dando es como se recibe, olvidándose de sí es como uno se encuentra,perdonando es como se recibe el perdón, 

y muriendo es como se resucita a la Vida".

Encomendamos a Tu espíritu de sabiduría a aquellos a los que en Tu nombre confiamos la autoridad del gobierno, que pueda haber justicia y paz en el país, y que a través de la obediencia a Tu ley, podamos expresar tu alabanza entre los niños de Sudán del Sur.

En la prosperidad, Señor Jesucristo, llena nuestros corazones en este nuevo país, con agradecimiento; y en la zozobra, que no desfallezca nuestra confianza en Ti, te lo pedimos por Cristo nuestro Señor, Amén.

Diócesis Católica de Tombura - Yambio - estado de Ecuatoria Occidental